El Coro

En el desarrollo de la Enseñanza Elemental, junto a la presencia del Lenguaje Musical y del instrumento principal, el Coro aporta a la práctica musical la actividad colectiva, que implica relación social, colaboración de los alumnos y atención especial del profesor con orientación muy marcada, más que en la práctica musical individual o del grupo en Lenguaje Musical, hacia la interpretación.

Dado el carácter grupal del canto coral, su práctica se erige como emblemática de la participación social de la música, pero no es la única aportación.La experiencia coral aportará al alumnos de música el cultivo de la memoria musical y la interiorización del hecho sonoro, sobre todo en las interpretaciones polifónicas, a la vez que mediante éstas,proporcionará ejemplos vivos del fenómeno armónico. Las dimensiones pedagógicas del coro más que discutibles son insustituibles, de ahí la importancia que adquieren en este período de iniciación musical.

La práctica del coro es una ejercitación permanente en las realizaciones dinámicas y agógicas. Si la práctica instrumental aporta motivación a causa de ser progresión fácilmente comprobable, la práctica coral potencia la motivación por la constancia del grupo en la búsqueda de la perfección de la interpretación.El estudio de la música adquiere aquí carácter de realización acabada. Supone esta actividad, un espacio curricular más de la convergencia de contenidos, y de destrezas adquiridas en las demás materias. De esta manera, a lo largo de la enseñanza elemental, las tres actividades se complementan, completando la formación.

En este nivel, el coro, permitirá la aportación cultural a los repertorios, en los que tendrán acogida obras de distintas épocas y estilos junto a las del floklore tanto universal como próximo. En el mismo sentido, la aproximación a la interiorización de líneas melódicas por medio del canto interior, actuará en beneficio de la comprensión de contenidos propios de la especialidad instrumental.

 

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